Día de Lluvia.

Total
0
Shares
Raining in the city

Colaboración poética del Prof. Alejandro Pastrana.

De repente los colores se tornan pesados
los sucios charcos y yo, la misma cosa somos
desde que, letras que te robé se marchitaron,
siendo profundas como bolsillos de mis jeans. 

Las siluetas de las sombras de los edificios
se soltaron por doquier, con afán te buscaron
confundíante con las bugambilias moradas
ya en delirio, lo hacían en bolsas de basura.

Los parabrisas impolutos de los camiones
secuestran mi vista prometiendo regresarte,
pero no lo hacen porque ellos no te han albergado,
pero qué va, sin tus ojos creo cualquier cosa.

Tu tibies filtrada, en los ángulos cuadrilátero 
de la cama que era nuestra (y aún hoy día lo es)
se manifiesta en lo caliente de los motores
de los coches e interiores de los restaurantes.

Verde luz del semáforo pido no me siembres
memoria del verdor de su tupido cabello,
que persisten con tenacidad y rebeldía
las sensaciones de sus hebras entre mis dedos.

Amarilla luz del semáforo, regresame,
regresame ahora mismo el sol que pertenece
a sus días de verano más cálido y limpio
en particular ese, que compartió conmigo.

Roja luz del semáforo, regresa sus golpes
que soltaban rojo líquido de mi interior
cuando mis ojos traicionaban fidelidad
que juré, y sellé sobre los surcos de sus labios.

circularmente, como circulares, cimbradas
tus filosofías y psicologías eran
en el alba las colaciones junto al café,
el pan, y la mermelada oraciones de Dios

Dios efímero e intelectual, esfumado está
como las partículas finas de voluntad.
Divinidad condenada a ya no despertar.
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestro boletín de noticias

Recibe notificaciones de la nuevas entradas, promociones y anuncios.

También te puede gustar